Con la esperanza como sustento,
cuesta arriba el sendero empedrado;
con tan solo una idea en la mente
y los pies descalzos y cansados;
con los labios deseando su boca
y añorando el tacto de sus manos;
con el alma asustada y desnuda
y el cuerpo locamente apasionado;
con el tormento del ansia y la duda,
camina el corazón enamorado.
