jueves, 10 de abril de 2014

Gracias

Gracias amor. Gracias y mil veces gracias. Por tu aguante, tu paciencia y tu amor hacia mí. Gracias por todo lo que me das, todo lo que me aportas. Porque se que hoy por hoy sin ti no sería nada. Y por detalles tan bonitos como éste de hoy... GRACIAS.

"Hoy quiero felicitar a mi compañera, a mi confidente, a mi inspiración, a mis deseos más profundos y a mis anhelos. Hoy hace dos años que soy una persona diferente, y doy gracias cada día por seguir así, seguir madurando junto a mi mejor amiga. Muchas felicidades a ese amor de mi vida que se levanta cada mañana sabiendo que puede contar conmigo otro día más. ¡Te amo!"


viernes, 31 de enero de 2014

Solo es amor.

No soy poeta. No entiendo mucho de poesía. De métricas, versos, estrofas o simbología. Tan solo entiendo de la vida, de sentimientos... De amor.
Esto es algo que escribí no hace mucho tiempo... Puede que no sea el mejor poema del siglo, pero a mí me parece de lo mejor que he sido capaz de llegar a escribir. La mejor forma en la que he llegado a describir nunca mis sentimientos. Y, aunque pueda sonar petulante, me siento orgullosa de ello.


Y cómo no amar a alguien como él,
cómo no amar a quien ama así,
a quien lo demuestra así.

Cómo no amar a quien da luz a tu vida,
quien te hace ver las estrellas
aún cuando no las miras.

Cómo no amar algo tan bello,
tan cálido, tan dulce, tan tierno,
tan pasional, tan real, tan vivo.

Cómo no amar a aquel que te dio
lo más bello que tiene la vida.
Que te dibuja una sonrisa cada día.

Cómo no amarte como te amo
si me das lo que nadie supo,
si tan solo soy feliz a tu lado.

Cómo no amarte siendo tan especial,
tan único, tan leal, tan cierto,
tan perfectamente imperfecto.

jueves, 30 de enero de 2014

Hoy no hay más que decir.

Puede que a veces las cosas estén mal, pero sigue adelante.
Nadie te va a cuidar mejor de lo que te puedas cuidar tú.
Nadie mejor que tú sabe lo que necesitas y deseas.
Valórate, quiérete, defiéndete.
Lucha por lo que quieres.
No tengas miedo.
Vive.


domingo, 26 de enero de 2014

Mi verdad. La verdad.

Hoy realmente me di cuenta de qué es para mí lo más importante. Descubrí que por más que intento ser alguien en esta vida, lo único que me importa es a lo que nadie le da verdadera importancia en esta sociedad. Me di cuenta que no estoy hecha para este mundo superficial y egoísta, que solo piensa en la riqueza y el poder. En aumentar cada día más su prestigio y sus beneficios. ¿Para eso vivimos? ¿Para estar atados a unos pocos sin vergüenzas que nos gobiernan y se aprovechan de nosotros? ¿Y que pasa con nuestras vidas? ¿Qué pasa con todo lo que no es trabajo, prestigio y dinero? ¿Qué pasa con los sentimientos, lo sueños, las ilusiones, las alegrías y las penas? ¿Qué pasa con el amor?

En el fondo todos nos hemos vuelto unos cínicos. El gobierno, la sociedad, la monarquía y la cultura nos implantan desde pequeños lo que supuestamente es lo importante y lo correcto. Pero yo digo, ¿qué me estás contando? Yo estoy aquí preocupándome por mi futuro, estudiando y buscando tener experiencias para que más adelante me admitan en algún puesto de trabajo que probablemente no sea ni de lo que me gusta. Y pasarme toda mi vida pendiente de ganar dinero para poderme pagar mi casa, mi luz, mi agua, mi gas... Sin saber si algún día todo ese esfuerzo se vaya al garete. Sin saber si algún día todo lo conseguido me lo arrebaten. Y acabe viviendo en la calle sola o con mi familia. Destruida por darme cuenta de que no conseguí proporcionarles un futuro a mis descendientes. Desolada por creer que no valgo para nada. 
Pero es que eso no es cierto. Eso es lo que te hace pensar todo esto que te rodea. Toda esta basura.

Me encantaría poder liberarme de estas ataduras y escapar libre, lejos. Me encantaría vivir lejos de aquí, en algún lugar donde no haya normas, leyes ni gobiernos. No me importaría no disponer de móvil, tablet, ordenador, internet... Al contrario, sería lo mejor que me pasara en la vida. El problema es que necesito compañía. Necesito que todos piensen como yo. Sería fantástico vivir todos así. Sin importarnos las cosas que hoy día nos importan. Tan solo pendientes de sentir, soñar, correr, saltar, jugar, reír, llorar, querer, amar... Vivir.