Dejarse llevar por esa melodiosa fantasía que te hace soñar estando despierto. Disfrutar de esa felicidad y esa paz que solo ello te aporta. Gozar de toda esa satisfacción durante el tiempo que dure, sin saber cuánto será, sin preguntarte cuánto durará. Tan solo deleitándote hoy, sintiendo hoy, viviendo hoy. Y estando agradecido eternamente porque un día llegaste a tener el placer de verlo, conocerlo y disfrutarlo.
jueves, 28 de noviembre de 2013
martes, 22 de octubre de 2013
Pequeños detalles.
Un beso tierno, una caricia, una mirada dulce que no necesite de palabras para decir lo que sientes, que me cojas de la mano cuando paseamos; que me abraces por la espalda y acto seguido me des un beso en la mejilla; que al ver en el camino esa flor que tanto me gusta pienses en mí, arranques una y me la entregues al verme; unas palabras tiernas al acostarnos y otras aún más bonitas al despertar junto a ti; que tan solo con tu cuerpo me digas que me amas cuando hacemos el amor; que te enceles y te demuestre aun con más ganas todo lo que eres para mí...
Son tantos los detalles tan sencillos que existen que sería imposible nombrarlos todos. Porque aunque digan que de lo bueno queda poco, la realidad es otra. De lo bueno hay mucho, muchísimo. Solo hay que saber buscar. Saber verlo. Apreciar cada día esas pequeñas cosas que nos da la vida. Porque si nos damos cuenta, son ellas las que nos alegran la existencia. Las que nos hacen pasar el día a día con la mejor de nuestras sonrisas. Ya que el demostrar a esas personas cuanto las quieres y aprecias, y recibir esas demostraciones de vuelta, es una total y absoluta necesidad en nuestra vida.
Y es que sin amor no somos nada.
Son tantos los detalles tan sencillos que existen que sería imposible nombrarlos todos. Porque aunque digan que de lo bueno queda poco, la realidad es otra. De lo bueno hay mucho, muchísimo. Solo hay que saber buscar. Saber verlo. Apreciar cada día esas pequeñas cosas que nos da la vida. Porque si nos damos cuenta, son ellas las que nos alegran la existencia. Las que nos hacen pasar el día a día con la mejor de nuestras sonrisas. Ya que el demostrar a esas personas cuanto las quieres y aprecias, y recibir esas demostraciones de vuelta, es una total y absoluta necesidad en nuestra vida.
Y es que sin amor no somos nada.
lunes, 14 de octubre de 2013
Tú si que vales.
A todos nos preocupa qué nos depara el futuro. ¿Quién no ha pensado en ello? Te paras a pensar en como actúas cada día, si es suficiente lo que haces para tenerlo todo el día de mañana. Te estresas cuando te cuesta alcanzar tus objetivos y crees que quizás sea mejor desistir porque después de muchos intentos solo consigues avanzar a paso de tortuga. Pero, ¿y qué?
Es normal tener días malos, es normal venirse abajo tras cada intento fallido. Pero no todos lo son. No hay que mirar solo las veces que tropiezas, también debes fijarte en las cosas que haces bien, en las cosas que conseguiste. Darte cuenta que eres persona. Que no todo lo que te prepongas lo conseguirás, pero que muchos de tus objetivos los alcanzaste y puedes seguir así.
Que no te pueda la impaciencia, que no te pueda el miedo, que no te pueda lo que digan los demás. Cree en ti, en lo que sabes que eres capaz de hacer. Porque lo sabes. No dejes que nadie te haga pensar lo contrario, que no te hagan pensar que no vales solo porque quizás de 10 intentos conseguiste 3. Sí, solo es un 30%. Pero esto no demuestra que no puedas lograr lo que te propongas, solo que necesitas más tiempo y más intentos para alcanzar tus objetivos. Ello no te hace menos que nadie. Tal vez en tu vida se presenten más dificultades, más obstáculos en el camino que en el de otras personas. Pero no hay que compararse con nadie porque cada ser humano es un mundo. Tarde o temprano llegarás al final del camino y, créeme, no hay mayor satisfacción en la vida.
Así que se fiel a lo que crees, a lo que quieres, a ti mismo. Y lucha hasta el final. Recuerda, en la vida, las cosas más difíciles son las que realmente merecen la pena.
jueves, 10 de octubre de 2013
¡Suelta el vaso!
Hace unos días, navegando por la red, encontré esto. No se si será cierto o no, pero está claro que es una reflexión razonable y positiva que, según mi modesta opinión, nos puede beneficiar a muchos si lo tomamos en cuenta. Creo que os interesará y dará que pensar así que aquí lo dejo para que reflexionéis.
Un psicólogo en una sesión grupal levantó un vaso de agua. Todo el mundo esperaba la típica pregunta: ¿está medio lleno o medio vacío? Sin embargo, preguntó: "¿cuánto pesa este vaso?"
Las respuestas variaron entre 200 y 250 gramos. Entonces el psicólogo les dijo:
"El peso absoluto no es importante. Tan sólo depende de cuánto tiempo lo sostengo. Si lo sostengo un minuto, no es problema, si lo sostengo una hora me dolerá el brazo, si lo sostengo un día mi brazo se entumecerá y paralizará. El peso del vaso no cambia, pero cuanto más tiempo lo sujeto más pesado y más difícil de soportar se vuelve". Poco después continuó: "Las preocupaciones son como el vaso de agua. Si piensas en ellas un rato no pasa nada, si piensas un poco más empiezan a doler y si piensas en ellas todo el día acabas sintiéndote paralizado e incapaz de hacer nada."
ACUÉRDATE DE SOLTAR EL VASO.
No se trata de dar de lado a los problemas. Obviamente deben solucionarse para que éstos no se hagan más grandes. Pero tampoco debemos estar todas las horas de nuestra vida pensando en ellos. Cada cosa tiene su momento. Los problemas tienen el suyo y hay que saber cuando dejar de preocuparse por ellos para atender otros asuntos de nuestra vida.
Dichos problemas pueden enfrentarse de dos formas: si te ves capaz, puedes solucionarlos tú mismo; o bien, si no les encuentras solución, pedir ayuda a la persona o personas que sepas que te pueden ayudar. Aunque dicha ayuda sea simplemente que te escuchen, que puedas desahogar tus penas con alguien.
Hablar de nuestras preocupaciones es muy beneficioso. Si no lo hicieras, probablemente acabarías estando siempre de mal humor, cada día más. Cosa que podría llevarte a enfados por cosas absurdas que nada tienen que ver con la causa de tu malestar, provocando discusiones con tus seres queridos. Si esta situación no se controlara a tiempo podría causar la pérdida de esas personas importantes en tu vida. Y nadie quiere eso, ¿verdad?
Por ello, animo a todas esas personas que guardan para sí mismos sus sentimientos y preocupaciones a deshacerse de ellos. Pedid ayuda, pedid consejo. Porque no sois dioses y no podéis arreglar todos los problemas que se os presenten vosotros solos. Porque siempre habrá alguien dispuesto a ayudar.
Un psicólogo en una sesión grupal levantó un vaso de agua. Todo el mundo esperaba la típica pregunta: ¿está medio lleno o medio vacío? Sin embargo, preguntó: "¿cuánto pesa este vaso?"
Las respuestas variaron entre 200 y 250 gramos. Entonces el psicólogo les dijo:
"El peso absoluto no es importante. Tan sólo depende de cuánto tiempo lo sostengo. Si lo sostengo un minuto, no es problema, si lo sostengo una hora me dolerá el brazo, si lo sostengo un día mi brazo se entumecerá y paralizará. El peso del vaso no cambia, pero cuanto más tiempo lo sujeto más pesado y más difícil de soportar se vuelve". Poco después continuó: "Las preocupaciones son como el vaso de agua. Si piensas en ellas un rato no pasa nada, si piensas un poco más empiezan a doler y si piensas en ellas todo el día acabas sintiéndote paralizado e incapaz de hacer nada."
ACUÉRDATE DE SOLTAR EL VASO.
No se trata de dar de lado a los problemas. Obviamente deben solucionarse para que éstos no se hagan más grandes. Pero tampoco debemos estar todas las horas de nuestra vida pensando en ellos. Cada cosa tiene su momento. Los problemas tienen el suyo y hay que saber cuando dejar de preocuparse por ellos para atender otros asuntos de nuestra vida.
Dichos problemas pueden enfrentarse de dos formas: si te ves capaz, puedes solucionarlos tú mismo; o bien, si no les encuentras solución, pedir ayuda a la persona o personas que sepas que te pueden ayudar. Aunque dicha ayuda sea simplemente que te escuchen, que puedas desahogar tus penas con alguien.
Hablar de nuestras preocupaciones es muy beneficioso. Si no lo hicieras, probablemente acabarías estando siempre de mal humor, cada día más. Cosa que podría llevarte a enfados por cosas absurdas que nada tienen que ver con la causa de tu malestar, provocando discusiones con tus seres queridos. Si esta situación no se controlara a tiempo podría causar la pérdida de esas personas importantes en tu vida. Y nadie quiere eso, ¿verdad?
Por ello, animo a todas esas personas que guardan para sí mismos sus sentimientos y preocupaciones a deshacerse de ellos. Pedid ayuda, pedid consejo. Porque no sois dioses y no podéis arreglar todos los problemas que se os presenten vosotros solos. Porque siempre habrá alguien dispuesto a ayudar.
martes, 8 de octubre de 2013
El cambio está en ti.
En este mundo somos muchos los que vivimos. Somos muchas ideas, muchos pensamientos, muchos sentimientos... Muchas formas de vivir y de ver la vida. Pero si nos paramos a pensar, ¿qué es lo que debemos tener en cuenta? ¿El cómo es la vida o el cómo la vemos?
Hay personas que creen que la vida es horrible, que venir a este mundo no valió para nada, que no tuvieron posibilidades y facilidades desde un principio para tener la vida que deseaban y hoy en día eso ya no tiene solución. Esto les suele llevar a dos cosas: o bien se quitan la vida sin darse oportunidad de cambiarla o siguen con su vida triste y absurda.
Por otra parte hay personas que creen que esta vida es maravillosa y hay que vivirla al máximo. Hacer lo que queramos, cuándo queramos y cómo queramos. Porque la vida ofrece infinitas posibilidades que se deben aprovechar. Esta forma de pensar y ver la vida les lleva a infinidad de cosas distintas. Todas ellas positivas no por el hecho de que se consiga siempre lo que uno se propone, sino porque a pesar de no conseguir los objetivos impuestos, sacarán lo positivo de ello. Esto les hará aprender de lo vivido y crecer como persona, pudiendo obtener lo deseado más adelante con lucha, persistencia y, sobre todo, con mucha positividad.
Viendo estos dos tipos de personas, ¿cuál preferís ser? Exacto. Os pregunto qué preferís, os doy la posibilidad de elegir. Porque la vida no es de ninguna manera exacta. La vida sólo es lo que nosotros queramos que sea. No podemos mandar en nuestros sentimientos, pero a pesar de estar tristes o enfadados podemos buscar el lado positivo a las cosas (que siempre lo tienen). Podemos buscar nuestro lado positivo, buscar qué somos y para qué valemos. Descubrir la razón por la que vinimos a este mundo y conseguir ver la vida más bella. Las personas somos las que tenemos el poder.
Así que si eres una de esas personas apagadas y tristes que ven todo negro. Tal vez veas muy lejos la posibilidad de ver la vida de color de rosa pero, ¿por qué no empiezas por darle un toque morado oscuro?
Hay personas que creen que la vida es horrible, que venir a este mundo no valió para nada, que no tuvieron posibilidades y facilidades desde un principio para tener la vida que deseaban y hoy en día eso ya no tiene solución. Esto les suele llevar a dos cosas: o bien se quitan la vida sin darse oportunidad de cambiarla o siguen con su vida triste y absurda.
Por otra parte hay personas que creen que esta vida es maravillosa y hay que vivirla al máximo. Hacer lo que queramos, cuándo queramos y cómo queramos. Porque la vida ofrece infinitas posibilidades que se deben aprovechar. Esta forma de pensar y ver la vida les lleva a infinidad de cosas distintas. Todas ellas positivas no por el hecho de que se consiga siempre lo que uno se propone, sino porque a pesar de no conseguir los objetivos impuestos, sacarán lo positivo de ello. Esto les hará aprender de lo vivido y crecer como persona, pudiendo obtener lo deseado más adelante con lucha, persistencia y, sobre todo, con mucha positividad.
Viendo estos dos tipos de personas, ¿cuál preferís ser? Exacto. Os pregunto qué preferís, os doy la posibilidad de elegir. Porque la vida no es de ninguna manera exacta. La vida sólo es lo que nosotros queramos que sea. No podemos mandar en nuestros sentimientos, pero a pesar de estar tristes o enfadados podemos buscar el lado positivo a las cosas (que siempre lo tienen). Podemos buscar nuestro lado positivo, buscar qué somos y para qué valemos. Descubrir la razón por la que vinimos a este mundo y conseguir ver la vida más bella. Las personas somos las que tenemos el poder.
Así que si eres una de esas personas apagadas y tristes que ven todo negro. Tal vez veas muy lejos la posibilidad de ver la vida de color de rosa pero, ¿por qué no empiezas por darle un toque morado oscuro?
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