Una
inmensa suerte y un tremendo problema.
La
inmensa suerte de vivir un sentimiento tan intenso,
el
tremendo problema de haberme vuelto adicta.
La
inmensa suerte de que seas tan perfecto para mí,
el
tremendo problema de no sentirme a la altura.
La
inmensa suerte de mejorar cada día a tu lado,
el
tremendo problema de sentir que no hago lo suficiente.
La
inmensa suerte de poder confiar tan ciegamente en ti,
el
tremendo problema de no confiar tan ciegamente en mí.
La
inmensa suerte de quererte y que me quieras,
el
tremendo problema de temer que se termine.