No tengas miedo a perder la sonrisa de tu rostro.
Para vivir, también hay que sufrir.
Así que ríe y llora sin parar.
Que al final de tus días,
compitas por ver quien creó
la mejor montaña rusa de experiencias.
Para vivir, también hay que sufrir.
Así que ríe y llora sin parar.
Que al final de tus días,
compitas por ver quien creó
la mejor montaña rusa de experiencias.
