Un beso tierno, una caricia, una mirada dulce que no necesite de palabras para decir lo que sientes, que me cojas de la mano cuando paseamos; que me abraces por la espalda y acto seguido me des un beso en la mejilla; que al ver en el camino esa flor que tanto me gusta pienses en mí, arranques una y me la entregues al verme; unas palabras tiernas al acostarnos y otras aún más bonitas al despertar junto a ti; que tan solo con tu cuerpo me digas que me amas cuando hacemos el amor; que te enceles y te demuestre aun con más ganas todo lo que eres para mí...
Son tantos los detalles tan sencillos que existen que sería imposible nombrarlos todos. Porque aunque digan que de lo bueno queda poco, la realidad es otra. De lo bueno hay mucho, muchísimo. Solo hay que saber buscar. Saber verlo. Apreciar cada día esas pequeñas cosas que nos da la vida. Porque si nos damos cuenta, son ellas las que nos alegran la existencia. Las que nos hacen pasar el día a día con la mejor de nuestras sonrisas. Ya que el demostrar a esas personas cuanto las quieres y aprecias, y recibir esas demostraciones de vuelta, es una total y absoluta necesidad en nuestra vida.
Y es que sin amor no somos nada.
Hellouuu!! XD, ahora te sigo , animo con el blog que esta quedando mu chulooo! ( Soy javi XD )
ResponderEliminarjajaja muchas gracias javii!! Ojalá que esto vaya a más!
EliminarQue guay! Estreno mi lista de seguidores contigoo!! jajaja